Han sido 50km de lo más montaraz, repartidos en dos entrenos por los montes del Guadarrama que rodean Cercedilla. Dos salidas con dureza y longitud similar, pero con meteo radicalmente distinta que las hicieron noche y día.
La primera fue un ultraoxigenado duelo al sol con Andreas: 22km de subir y bajar, tal cual. Son las 13.30h. Polideportivo de Cercedilla (1.200m). Arrancamos a 25ºC bajo el sol. Vamos subiendo hacia el Alto del Telégrafo (1.975m). De allí, seguimos a rematar la ascensión en Bola (2.221m) Por fin, bajamos de vuelta encontrándonos ya con 31ºC en el final de la carrera. Tres horas de bonitas vistas, duras pendientes, y sensación de irme macerando lentamente en mi propio jugo.
Ufff cuánto tengo que curtirme si quiero ir a Sables 2.010 🙂
Seguimos templando el cuerpo y los ánimos en otra suave transición por el pinar. Trotamos ahora por el PR27 más allá del Pingarrón, hasta que el sendero se pone vertical para subir a Cabezas de Hierro. La cresta nos mira, envuelta en nubes grises. Larga y penosa ascensión, premiada por fin con un bonito cresteo de vuelta hacia Bola. La temperatura vuelve a bajar progresivamente mientras se nos viene encima otra tormenta. Como despedida, aún nos tragaremos una última y violenta granizada en lo alto de Valdeskí, pero ya sin el frío extremo padecido en Peñalara.
Tras la tempestad nos acaricia por fin un tibio sol que nos acompaña mientras desembarcamos en el bar Dos Castillas, ateridos. “Quereis algo” nos dice la camarera. “¡Dos caldos, por favor!”
Junio en el Guadarrama: 31ªC un día, -5ºC al siguiente. Ahhh, la magia de correr por el monte. No te aburriras nunca, nunca. 😀 (En el horizonte, ese 21 de Junio próximo)
PD: El paseo por las cumbres visto por Barrigón Vel-ayos aquí, y visto por Andreas acá

